
Dejen de tirar sus calentadores de patio
La mayoría de los calentadores de patio son, en realidad, dispositivos desechables. Están diseñados como cajas herméticas; en cuanto el elemento calefactor se daña después de unos pocos inviernos, ya no se puede utilizar. Como no es posible acceder al interior del aparato, este acaba en un relleno sanitario. Es un derroche de dinero y una verdadera molestia.
Nos pareció una locura. Por eso, diseñamos nuestros calentadores infrarrojos IP55 de manera diferente. Dejamos de tratar el elemento calefactor como una parte permanente del aparato y comenzamos a considerarlo como una bombilla: algo que se puede reemplazar fácilmente cuando se estropea.
La solución en 10 minutos
El secreto está en la forma en que ensamblamos el aparato. Separamos la carcasa resistente a las condiciones climáticas del propio emisor infrarrojo. No es necesario desmontar todo el aparato ni lidiar con conexiones complicadas para reemplazar un tubo dañado. Utilizamos elementos de sujeción rápidos y conectores estándar. Un técnico puede simplemente sacar el elemento viejo e insertar uno nuevo. Todo esto toma menos de diez minutos. Muy simple.
Resistente a las condiciones climáticas, pero accesible
Por lo general, cuando una empresa dice que un producto tiene clasificación IP55, significa que ha sellado los componentes electrónicos para protegerlos del polvo y la lluvia. Esto es bueno para las condiciones climáticas, pero terrible para quien intenta repararlo.
Encontramos una mejor solución. Al utilizar paneles de acceso con sellos especiales y conectores bien sellados, mantuvimos la protección necesaria, pero dejamos una vía de acceso. Así, el calentador sigue funcionando sin ser necesario destruir la carcasa para realizar reparaciones básicas.
El verdadero equilibrio
Nada es perfecto. Al adoptar un diseño modular, hay más puntos de conexión. En ingeniería, más conectores pueden significar más posibilidades de que algo salga mal si no se conectan correctamente.
Para solucionarlo, utilizamos terminales resistentes a altas temperaturas que no se deforman ni se encogen con el calor. La única desventaja es que hay que asegurarse de que los sellos estén bien colocados cuando se cierra el aparato. De lo contrario, se pierde la protección contra el clima y la humedad comienza a penetrar dentro del aparato.
Por qué esto es importante
Si usted es gerente de instalaciones y tiene veinte o treinta de estos calentadores en su establecimiento, esto representa una gran ventaja. En lugar de comprar veinte calentadores nuevos porque algunos se han estropeado, basta con tener algunos elementos de repuesto en un cajón. Así, lo que podría convertirse en un problema enorme y costoso se convierte en una tarea sencilla que se puede resolver en pocas horas. Basta con abrir el panel, sacar el tubo viejo y listo.